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Carlos evitaba a los trabajadores migrantes en su edificio. Sus costumbres, tan diferentes a las suyas, lo molestaban. Pero un día, mientras oraba, se le cruzó un pensamiento: Han sido tus vecinos durante años y nunca les has compartido el evangelio. Piensa bien en tu actitud hacia ellos.
Las Escrituras nos hablan de cuando Dios advirtió a los israelitas: «Meditad sobre vuestros caminos» (Hageo 1:7). Tras su cautiverio en Babilonia, el pueblo regresó a Jerusalén para reconstruir el templo. Dios había «[despertado] el espíritu de Ciro rey de Persia» (Esdras 1:1) para ordenar la tarea y proveer fondos (vv. 2-4). Pero después de colocar los cimientos, surgió oposición (4:1-5), y el proyecto se abandonó durante catorce años.
A través del profeta Hageo, Dios les dijo: «Meditad bien sobre vuestros caminos. […] mi casa está en ruinas, mientras que cada uno de ustedes se ocupa de su propia casa» (Hageo 1:7, 9 rva-2015). Estaba diciendo: «Piensen bien. ¿Están haciendo lo que yo quiero que hagan?».
Dios disciplinó a su pueblo (vv. 5-11), pero cuando reanudaron la construcción, los alentó: «Yo estoy con vosotros […], no temáis» (2:4-5). Y el templo se completó en menos de cinco años.
¿En qué áreas necesitamos reflexionar sobre nuestros caminos? Que Dios nos lo muestre y ayude a corregirlos.
By Carlos evitaba a los trabajadores migrantes en su edificio. Sus costumbres, tan diferentes a las suyas, lo molestaban. Pero un día, mientras oraba, se le cruzó un pensamiento: Han sido tus vecinos durante años y nunca les has compartido el evangelio. Piensa bien en tu actitud hacia ellos.
Las Escrituras nos hablan de cuando Dios advirtió a los israelitas: «Meditad sobre vuestros caminos» (Hageo 1:7). Tras su cautiverio en Babilonia, el pueblo regresó a Jerusalén para reconstruir el templo. Dios había «[despertado] el espíritu de Ciro rey de Persia» (Esdras 1:1) para ordenar la tarea y proveer fondos (vv. 2-4). Pero después de colocar los cimientos, surgió oposición (4:1-5), y el proyecto se abandonó durante catorce años.
A través del profeta Hageo, Dios les dijo: «Meditad bien sobre vuestros caminos. […] mi casa está en ruinas, mientras que cada uno de ustedes se ocupa de su propia casa» (Hageo 1:7, 9 rva-2015). Estaba diciendo: «Piensen bien. ¿Están haciendo lo que yo quiero que hagan?».
Dios disciplinó a su pueblo (vv. 5-11), pero cuando reanudaron la construcción, los alentó: «Yo estoy con vosotros […], no temáis» (2:4-5). Y el templo se completó en menos de cinco años.
¿En qué áreas necesitamos reflexionar sobre nuestros caminos? Que Dios nos lo muestre y ayude a corregirlos.