Responder los múltiples agravios que plantea la serie Rompan
Todo de Netflix es como preguntarse por qué la MTV dejó de poner videos
musicales para dedicarse a otra cosa. Así que vamos a ser constructivos y
aportar un nuevo punto de vista. El rock latino se desarrolló en el exilio
porque gran parte de América Latina estaba dominada por horrorosas dictaduras
militares. Muchos países europeos acogieron a los exiliados. Franco murió en
1975 y a partir de ese momento muchos músicos y artistas desarrollaron
sus carreras en España. Especialmente significativo es el caso de Tequila con
Alejo Stivel, que luego se convirtió en uno de los grandes productores de la
música española, y Ariel Rot, que militó en Los Rodríguez junto a Calamaro, y
que conduce el estimulante programa de TVE, Un País para Escucharlo. Esta
sesión pretende aportar un granito de arena a la historia del rock latino.
Hemos dividido la sesión en bloques temáticos:
LA RABIA (7 temas): El punk ofreció una oportunidad global
para expresar el descontento. Lo más fácil fue utilizar el ska, caso de
Fabulosos Cadillacs o Tijuana No (con Julieta Venegas). Molotov y Calle 13
utilizan el rap (y el reggaetón para lanzar sus mensajes. Manu Chao
dinamizó el rock latino desde París con Mano Negra.
EL EXILIO, LA IDENTIDAD Y LA PATRIA (7 temas): Justo al
principio del rock & roll Ritchie Valens resignificó una vieja canción, La
Bamba. Peret estaba en las mismas y se la llevó a un estilo nuevo, era rock
hecho con guitarras de palo y con gitanos de protagonistas. Ver a Moris en
Madrid en 1977 fue volver a descubrir el rock & roll. Algo que le pasó a
Calamaro con el flamenco. Concha Buika es hija del exilio, artista global; su
reciente disco con Carlos Santana demuestra que le ha dado una vuelta al
planeta. Un flamenco (Mercé) canta la canción de Drexler, un madrileño uruguayo
que adaptó el verso de Chicho Sánchez Ferlosio. Sin Documentos es una canción
mayúscula que sintetiza las bondades del intercambio musical entre el rock y la
rumba flamenca.
SEXO, DROGAS Y PACHAMAMA (7 temas): Tomás de Perrate traduce
al Fito Páez de Un Vestido y un Amor con la producción de Rycardo Moreno. El
sonido se vuelve troglodítico en el primer disco de Los Rodríguez, pero la
canción vuelve a ser inmensa. No estoy seguro si Calamaro alcanzó a escuchar a
El Torta. Cuando Café Tacvba hizo una versión de No Controles aprendimos lo que
es la actitud y la importancia de resignificar el mensaje. Escuchamos al
cantaor Jose Valencia a la velocidad supersónica de O Funkillo. Y escuchamos una
canción puertorriqueña, Qué Mala Suerte la Mía, fabulosa en la monumental
versión de Los Amaya. Olvido Gara llegó a Madrid procedente de México. Estuvo
en Kaka de Luxe, luego formó Alaska y Los Pegamoides. Cómo Pudiste Hacerme Esto
a Mí pertenece a la etapa con Dinarama que aquí interpreta Fraskito.
OCK, REVOLUCIÓN Y CUBANISMO (4 temas): La Negra Tomasa
(Bilongo) fue trasformada por Los Caifanes. Fidel Castro habla de forma clara y
meridiana del rock, “guitarritas” y poses “elvispreslianas”, y en 1963 aún no
habían llegado Los Beatles. Maldita Vecindad recuerdan a los pachucos de los
años 40 y 50. Maruja Garrido logró pasar la censura en 1968 de una canción
escrita en el exilio, tras la muerte del Che.
VIVA ZAPATA (6 temas): El Sub Marcos le escribe una carta a
Emiliano Zapata, escuchamos el corrido Juan Charrasqueado gracias a Pata Negra
que vuelven para cantar a Lorca junto a Mercedes Sosa, que también tuvo un
tiempo exiliada en España. Cerramos con una canción de El Personal. Su primer
cantante Julio Haro murió de sida en 1992.