Nuestro niño interior representa nuestra parte vital y espontanea, sus dolores son los nuestros y su desamparo, nuestra desesperación, sanarlo es sanar nuestro pasado y por lo tanto sanar nuestra existencia presente y futura.
Hoy hablaremos de sanar a ese niño/niña que hemos sido cuando teníamos 4, 5, 6 años, porque aunque no te des cuenta, el/ella, se activan en tu vida actual, siendo impulsivo, visceral, caprichoso, egoísta, es importante que aprendamos a reconocernos en él de modo que podamos vivir amándolo y amándonos tal cual somos.