Perla, una periodista de alma inquieta, encontró en Jesús un nuevo propósito cuando creyó que su mejor etapa ya había pasado. Tras años de éxito profesional y distancia de la fe, un simple encuentro transformó su vida. Hoy, en la tercera edad, vive con pasión, sirviendo a Dios y animando a otros a descubrir que nunca es tarde para empezar de nuevo. La vejez no es el final, sino una etapa de plenitud.