Cuando Jesús fue hallado en el templo a los doce años, dejó en claro su enfoque y obediencia al Padre. Este episodio revela el amor de sus padres y la claridad del propósito de Jesús desde temprana edad. Un llamado a buscar primero la voluntad de Dios, aun cuando otros no siempre comprendan nuestro camino espiritual.