El Día de San Valentín se convirtió en un momento devastador para Rosalía cuando descubrió la infidelidad de su esposo después de siete años de matrimonio. Entre dolor, enojo y confusión, aprendió que la sanidad comienza al buscar apoyo y acercarse a Dios. Su historia recuerda que, aunque la traición hiere profundamente, nuestra identidad y esperanza están seguras en Aquel que permanece fiel.