Fernando Parrado sobrevivió 72 días en los Andes enfrentando frío extremo, hambre y la pérdida de seres queridos. Aquella experiencia cambió su perspectiva de la vida y le enseñó que lo verdaderamente valioso no son los logros ni el éxito, sino la familia, las relaciones y la fe. Una historia que nos invita a valorar lo esencial antes de que una crisis nos obligue a hacerlo.