Cuando Samuel buscaba al próximo rey de Israel, Dios le enseñó una valiosa lección: Él no mira las apariencias, sino el corazón. A través de la historia de David, descubrimos que Dios puede usar a personas sencillas para cumplir grandes propósitos.
Cuando Samuel buscaba al próximo rey de Israel, Dios le enseñó una valiosa lección: Él no mira las apariencias, sino el corazón. A través de la historia de David, descubrimos que Dios puede usar a personas sencillas para cumplir grandes propósitos.