Cuenta el relato que durante el traslado de los restos del Apóstol Santiago desde Jerusalén a Galicia, en las costas de Bouzas sucedió un hecho milagroso. Los discípulos observaban la celebración de una boda en la que había una actividad muy particular: tirar una lanza al aire mientras el jinete la capturaba antes de caer al suelo.
Cuando le tocó al novio, el viento desvió la albarda al mar. En su intento por alcanzarla, ambos terminaron desbocándose y quedaron sepultados en las aguas. Ante el asombro de todos, el joven apareció cubierto de vieiras y junto a la embarcación del Apóstol Santiago. Ante lo sucedido, el futuro esposo decidió convertirse al cristianismo.