Un error fundamental que nubla la capacidad para empatizar con los opuestos, es la asociación inconsciente y errónea que hacemos entre sentido común y criterio. Porque mientras que el primero parte de la lógica y es objetivable, el segundo es siempre personal porque nace de nuestra visión particular de la vida, de la pasión, del prejuicio y del juicio apresurado que hacemos sobre los hechos y acontecimientos de la vida. Por eso se dice que el sentido común es el menos común de los sentidos porque al asociarlo con nuestro criterio, nos negamos a ver la realidad tal y como es.