La ratificación parlamentaria de Serhiy Koretskyi como primer ministro forma parte de la reestructuración impulsada por Zelenski, en medio de la continuidad del conflicto con Rusia y los desafíos políticos y económicos que enfrenta el país.
“Los cambios de Zelenski reflejan su desgaste, ya que la Oficina Anticorrupción, que está controlada por empresarios en Ucrania, ha comenzado a criticarlo. En ese contexto, designa a un nuevo primer ministro que promueve una serie de cambios e incorpora a personas que representan a la oligarquía”, expresó Patricio Mery Bell, analista internacional chileno, en diálogo con Séptimo Piso.
“Es una dictadura y, por lo tanto, los cambios cosméticos que pueda hacer dentro de su Gobierno apuntan a mantener tranquilos a los grupos oligárquicos, que estaban enfrentados con Zelenski por los casos de corrupción; es decir; se está repartiendo el país entre corruptos”, agregó.