Compartieron lugares de juegos de la infancia, marcharon de Calatayud a seguir haciendo carrera. Uno regresó y el otro no. Uno fue reconocido en vida y a título póstumo y otro terminaría sus días en un sanatorio.
Dos bilbilitanos: Emilio Jimeno y Leonardo de Chabacier, José de bautismo, que dan nombre a los centros de enseñanza de sus ciudades natales.
Conocemos su vida gracias a Ricardo Ramos, autor del libro "Bilbilitanos en la Historia"