En un discreto local del polígono La Casilla de San José, en Cuenca, se esconde un universo lleno de batallas épicas, ejércitos en miniatura y tardes de estrategia compartida. Es la sede del club La Choza del Gamusino, un espacio autogestionado por un grupo de apasionados por los wargames, juegos de guerra en miniatura, que han hecho de esta afición un modo de vida.