Antonio Huélamo es un nombre imprescindible en la historia de la banca rural y el cooperativismo conquense. Nacido en Cuenca en 1948, fue uno de los seis pioneros que pusieron en marcha la Caja Rural Provincial de Cuenca en 1967. A lo largo de más de cuatro décadas de trayectoria profesional, ha impulsado la creación de decenas de cooperativas en los pueblos de la provincia, contribuyendo decisivamente al desarrollo del medio rural.