Un trabajo publicado en la revista Science, en el que participa la Universidad Autónoma de Madrid (UAM), arroja luz sobre nuestro impacto en la biodiversidad de la Tierra en los últimos 5.000 años. Los resultados sugieren que la tasa de cambio en la vegetación de los ecosistemas insulares aumenta significativamente durante los años posteriores al asentamiento humano, y que los cambios más dramáticos ocurren en lugares colonizados en los últimos 1.500 años.