En cada acto de comunicación que llevamos a cabo, ya sea pequeño o grande, trasladamos un mensaje en sí y, además, en paralelo viaja el vehículo de la marca personal. Dentro de este, se encuentran rasgos de personalidad, valores, cómo somos, cómo nos sentimos, cuánto de importante es la otra persona para nosotros… y todo ello, impacta en el otro generando una serie de sensaciones y experiencias.