María Cano nos informa sobre los riesgos ocultos de los créditos rápidos, un negocio que se aprovecha de la vulnerabilidad económica de muchas personas. Estos préstamos, aunque parecen accesibles y sin complicaciones, suelen implicar intereses abusivos, publicidad engañosa y una falta de regulación legal clara. La mayoría provienen de fondos privados sin supervisión, e incluso hay financieras opacas imposibles de fiscalizar. Además, las víctimas, a menudo en situación de morosidad, pueden acabar endeudadas de forma crónica y enfrentando procesos judiciales. FACUA advierte que estos productos deben considerarse como último recurso y recomienda acudir a organismos oficiales para recibir asesoramiento.