María Cano comenta sobre la difícil situación del acceso a la vivienda en la Sierra de Guadarrama, donde los precios continúan en alza y la oferta es cada vez más escasa. Aunque las condiciones hipotecarias han mejorado ligeramente, con tipos de interés más bajos, los bancos exigen mayores garantías y ahorros previos, lo que complica aún más la compra. El mercado del alquiler también se ve afectado por una legislación que, según expertos, desincentiva a los propietarios a ofrecer sus viviendas. Además, la construcción de obra nueva es casi inexistente, lo que impide responder a la creciente demanda. A pesar del panorama complicado, la buena conexión con Madrid sigue siendo uno de los pocos alicientes de la zona.