Pilar Astray es, desde hace unos días, la presidenta del Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha. Se convierte así en la primera mujer en ostentar el cargo y relevar a Vicente Rouco, que ha estado al frente del órgano durante los últimos 20 años. Esta coruñesa inició su carrera judicial en el año 1990 y desde el 2002 ha sido la magistrada en la Audiencia Provincial de Ciudad Real.Astray asume "con ilusión" su nuevo mandato que llega con el desafío de revertir el déficit de jueces en la región. Castilla-La Mancha sigue siendo la comunidad autónoma con menor ratio de jueces por habitante de todo el país: tan solo hay 10 jueces por cada 100.000 habitantes.Por eso, insiste, es necesario reforzar la plantilla judicial para asegurar una justicia ágil y eficaz. El incremento del personal se hace patente en las audiencias provinciales, sobre todo en las de Toledo y Ciudad Real, que necesitan más magistrados.