El Canal de Navarra conlleva modernización y concentración parcelaria. “Es un proceso lento, que cuesta años”, explica David Navarro, agricultor tudelano, sobre la transformación que acompaña a la futura infraestructura. La adhesión al canal exige riego a presión y concentración de tierras para mejorar eficiencia y ahorrar agua. Los regantes esperan la licitación definitiva tras la aprobación de financiación europea.