El 26 de septiembre es la fecha límite en la que el el Banco de Alimentos de Navarra debe dejar su actual sede en el almacén de Berrioplano. La entidad se encuentra con serias dificultades para hacer frente al aumento de costes del nuevo alquiler de la futura nave. Son 41.000 euros anuales más que ponen en riesgo la continuidad y el alcance de su labor que llega a unas 22.700 personas.