Podemos desnudar el cuerpo frente a alguien y, sin embargo, ser incapaces de desnudar nuestras palabras.
Podemos tener intimidad física y no tener intimidad verbal.
Podemos besarnos, abrazarnos, dormir juntos, compartir una cama durante años…
y todavía sentir vergüenza de decir:
“Esto me gusta.”
“Esto no me gusta.”
“Me gustaría probar esto.”
“Ya no tengo el mismo deseo.”
“Me gustaría tener más encuentros sexuales.”
“Me gustaría tener menos.”
“Hay algo que me preocupa.”
“No me estoy sintiendo deseado.”
Y aquí comienza nuestro tema de hoy.
¿Cómo hablamos de sexo con nuestra pareja?