A través de la salvación, Dios nos redime y nos libra del sistema del mundo; sin embargo, a través del proceso de santificación, Él busca transformarnos y purificarnos de gloria en gloria a fin de ser conformados completamente a la imagen de Cristo, nuestro Señor. A diferencia de la salvación, que es una obra exclusiva de Dios en nuestro favor, la santificación es un proceso en el que Él nos permite participar activamente. Y, en este proceso, los medios de gracia juegan un papel fundamental en nuestra santificación.