El profeta Hageo trajo una Palabra de Dios al pueblo para reprenderlos acerca de haberse olvidado o desistido de reconstruir el templo y casa de Dios regresando de la cautividad.
Esta situación se asemeja al día de hoy en el que gran parte de la iglesia deja de apoyar a la misma iglesia en sus necesidades físicas y espirituales.
El Señor encara esta situación y dice ¿es para vosotros tiempo, para vosotros, que habitéis en vuestras casas artesonadas y mi casa está desierta?.