¿Te imaginas que un día desaparece de tu vida la persona con la que sales? Sin explicación alguna. Hoy está, mañana no. Y no hay forma de saber qué ha pasado. Eso se llama "ghosting", una práctica que cada vez tenemos más presente en nuestras relaciones (sobre todo en relaciones que no son estables) y que dejan una huella que, a veces, es difícil de digerir.