En la intimidad de mi baño, con mi cuerpo desnudo y el agua recorriendo mi piel, me siento completamente libre para pensar, imaginar y fantasear todo lo que quiera. ¡Pero también es en donde me doy los mejores consejos a mí misma!. Esta vez estuve reflexionando si acaso está bien disfrutar del sexo con alguien de quien no estoy enamorada.