Con apenas cuarto de primaria, desde los 14 años Seyankua Leiva Villa, un caleño que hoy tiene de 31 años, se dedica a realizar desde hace 17 años, en los semáforos de Cali, un arte extremo, para ganarse la vida, hacer “malabares con machetes”.
Con un Tatuaje que le cubre toda su cara y que representa un Jabalí, asegura que es hijo de la luna y la madre tierra. Para este hombre, padre de dos hijos de 9 y 13 años, que odia el dinero, pero ama el Whisky y el Rockarol, una esquina de Cali es como estar en una tarima, en donde tiene minuto para hacer lo que él considera un arte, “jugar con los machetes”.