Hay estadísticas de lo más peculiar. Por ejemplo, en los dos goles que marcó Julio Olaizola vistiendo la camiseta de la Real Sociedad se dieron varias circunstancias muy curiosas. Si él marcaba, la Real ganaba. Si era uno de los goleadores, el resultado era de 4-0. Si anotaba, era en Liga y en Atotxa. Y su gol siempre fue el tercero del equipo. Con esos datos, lástima que solo hiciera dos dianas.