En los zapatos, hay una etiqueta y la etiqueta dice, “Cualquier persona que se ponga estos zapatos se volverá sexy. Si la persona ya es sexy esa persona será aún más sexy.” Pero en la fiesta, cuando Kamala Harris ve que ellos tienen los zapatos y qué efecto tiene los zapatos, ella decide que quiere los zapatos. Ella decide que tiene que tener los zapatos. Ella decide que hará cualquier cosa por tener los zapatos. Ella decide que matara por los zapatos. Inmediatamente ellos empiezan a luchar por los zapatos. Kamala grita, “Yo quiero los zapatos. Yo tengo que ser más sexy. Yo necesito ser más sexy. Dame esos beep zapatos.” Pero Party Poppins y Abe no se los dan. No se los dan porque ellos también quieren ser sexys.
Pero de repente, Joe Biden entra en el salon y grita:
—Atención a todos. Paren. Paren de luchar. Habrá un concurso. Vamos a jugar el juego de las sillas. Habrá dos sillas y la persona que se sienta primero en la silla después de apagar la música será la ganadora. Jugaremos más hasta que haya solo un ganador o ganadora. ¿Vale?
Resulta que Jabba the Butt es la persona que va a prender y apagar la música, usando un viejo tocadiscos de Radio Shack. Increíblemente, Jabby ha escogido la música de Abba para escuchar.
Pero increíblemente, cuando Jabba prende la música y los concursantes empiezan a caminar alrededor de las sillas, Jabba no apaga la música por dos anos. Al final, todos se mueren esperando a que Jabba apaga la música. Pero nunca la apaga. ¿Por que? Porque es una fiesta para morirse.