En este episodio reflexiono sobre el fútbol como un ritual colectivo que también se juega desde la mesa. Hablo de las botanas, las bebidas y los sabores que acompañan la pasión futbolera, preguntándome qué tienen que ver la comida, la comunidad y la esperanza compartida ante el milagro de un gol. Porque, al final, sin botana no hay fútbol.