En marketing se utiliza mucho el concepto de prueba social: las personas pueden sentirse
inclinadas a considerar que algo es correcto o deseable simplemente porque muchas otras
personas lo eligen.
Eso explica parcialmente por qué las tendencias pueden influir en nuestras decisiones.
Y esto también ocurre fuera de las compras.
Podemos comenzar a querer determinadas carreras, estilos de vida o metas simplemente
porque parecen ser las opciones exitosas.