De acuerdo con Carissa F. Etienn, directora de la Organización Panamericana de la Salud, aunque hay datos limitados, "sabemos que más de un millón de trabajadores de la salud en nuestra región han enfermado de COVID-19 y al menos 4,000 —la mayoría mujeres— han muerto como resultado, afectando nuestra capacidad de respuesta a esta amenaza de salud pública”. ¿Qué hace falta para que quienes están en la primera línea puedan ganar esta batalla?