Cuando el psiquiatra Hans Asperger (1943) diferenció la psicopatía autista del trastorno autista, no fue muy difundido, sin embargo, marcó el aislamiento social como la característica fundamental del trastorno autista, pasando a ser reconocido por el Manual Estadístico de trastornos mentales (DSM-IV) años mas tarde.
Hasta entonces las personas afectadas eran tratadas como autistas o con otros términos, poco a poco hemos ido descubriendo como funciona una mente Asperger y aunque
posiblemente el aspecto más llamativor sea su dificultad para las relaciones sociales, el psiquiatra alemán les supone unos rendimientos destacados para la ciencia o el arte por su alta capacidad de concentración.