Las palabras que escogemos, los silencios que hacemos, la velocidad a la que hablamos, las metáforas con las que nos sentimos cómodas, la forma de coreografiar con el ritmo de nuestra voz, las emociones que imprimimos en cada fonema, en cada sonido, todo ello configura un cosmos particular que determina en mayor y también menor medida nuestra personalidad comunicativa.
Hay mujeres que nos inspiran y nos deleitan con su mensaje sonoro, sus voces son una caricia en forma de esperanza, de resiliencia, de propósito y también, sus discursos promueven dentro de nosotras una articulación reflexiva, ponderada y analítica.
Todas ellas son voces femeninas de nuestra era, la que aunque a veces nos resistamos, nos ha tocado vivir, y sus voces son una referencia para muchos colectivos de mujeres hoy en día.
En esta serie que he titulado Retratos de Voz conoceremos en profundidad voces que no suenan anodinas, sino que reflejan con determinación un carácter, una filosofía de vida, una manera de ser y estar en el mundo. Ellas, como muchas de nosotras, han sintonizado su voz interna con su voz externa y han hecho de su oratoria emocional un tamiz lleno de paisajes adonde acudir para coger aliento, para dedicarse en cuerpo y alma a su propósito y para comunicar al mundo su mensaje.
Hoy os presento a la periodista y escritora por antonomasia Rosa Montero