Francisco Vinagre habla del papel crítico de la intuición (base de todo argumento lógico) en la obtención del conocimiento, de cómo el pensamiento racional se ha sobrevalorado debido a su utilidad como colchón emocional (racionalización) en sociedades muy violentas como la de la Antigua Grecia o la de Roma y de lo difícil que es en el momento actual equilibrar la intuición con la razón.