Muchas cosas son importantes, pero solo una es necesaria. Sentarse a los pies de Jesús a aprender, a escuchar, a estar quietos, a afilar el hacha, detenernos y encontrarnos con El es lo único necesario. María lo entendió.
Muchas cosas son importantes, pero solo una es necesaria. Sentarse a los pies de Jesús a aprender, a escuchar, a estar quietos, a afilar el hacha, detenernos y encontrarnos con El es lo único necesario. María lo entendió.