A través de la visión que tuvo Pedro, Dios le enseñó que no debía pensar que los alimentos son impuros, mucho menos, que los gentiles eran personas inferiores a las cuales Dios no redimiría. Yahvé es un Dios inclusivo. Es el Dios de los gentiles, de los extranjeros, de los casos perdidos, de los marginados, de los rechazados, de los don nadie. Dios no hace acepción de personas, pues en Jesucristo, el es Señor de todos los seres humanos. ~Esaú Guerrero