
Sign up to save your podcasts
Or


Somos carne de secta, no porque seamos ingenuos o nos falte criterio, sino porque somos humanos.
Cuando estamos cansados, perdidos o vulnerables, cualquier promesa de alivio puede parecer una salida.
Y ahí el bienestar se vuelve peligroso: cuando alguien convierte tu dolor en estrategia de venta, tu cansancio en oportunidad comercial y tu necesidad de pertenecer en captación.
La salud no puede venderse desde la ignorancia, el cuerpo no puede tratarse como un mercado y la vulnerabilidad no puede convertirse en negocio.
Necesitamos menos promesas milagrosas y más criterio, menos discursos de salvación y más responsabilidad y menos bienestar como dogma y más cuidado real.
By Maria AbajoSomos carne de secta, no porque seamos ingenuos o nos falte criterio, sino porque somos humanos.
Cuando estamos cansados, perdidos o vulnerables, cualquier promesa de alivio puede parecer una salida.
Y ahí el bienestar se vuelve peligroso: cuando alguien convierte tu dolor en estrategia de venta, tu cansancio en oportunidad comercial y tu necesidad de pertenecer en captación.
La salud no puede venderse desde la ignorancia, el cuerpo no puede tratarse como un mercado y la vulnerabilidad no puede convertirse en negocio.
Necesitamos menos promesas milagrosas y más criterio, menos discursos de salvación y más responsabilidad y menos bienestar como dogma y más cuidado real.