¿Es cierto que Dios solo escucha oraciones largas?
¿Depende la respuesta del cielo del tiempo que pasamos hablando o del corazón con el que oramos?
En este programa rompemos el mito de que las oraciones cortas no tienen poder. A la luz de la Palabra, descubrimos que la oración no es un ritual religioso ni una repetición aprendida, sino una relación viva entre hijos y un Padre que escucha.
Aquí hablaremos de oraciones breves que movieron el cielo, de fe genuina, de obediencia práctica y de una espiritualidad real que transforma la vida, no solo la emoción del momento.
Porque Dios no mide palabras… observa corazones.