Discrepancia, como viene siendo habitual durante las últimas semanas, con respecto a las hembras. Opiniones
muy divididas. Desde la producción, poca oferta, poco peso, más dinamismo y necesidad de una revalorización.
Pero la comercialización se muestra intransigente, le cuesta repercutir las subidas en la carne, no venden
canales completas y no creen que puedan pagar más. La alegría no es igual en todas las zonas de nuestra
geografía y subir precios implica perder ventas.
Después de dos semanas quedándose en el intento de subir, esta semana se decanta por una agridulce
subida de precios. Es la única nota positiva en el vacuno durante la última sesión de lonja de septiembre.