Nos ha dejado este 9 de noviembre el entrañable Antonio Martínez. Informador de pueblo, cuando el periodismo se vestía con zapatos, buena suela, libreta y lápiz. Sus historias contadas nos trasladaban al cuerpo y alma del personaje extraído del último rincón de un pueblo imposible . Allí donde no llegaba el mundo y su vértigo, Antonio encontraba una historia tan real como olvidada. De pasiones, fotos, palabras e identidades; Antonio siempre permanecerá en la memoria de los que compartimos con él tantas cosas y otras tantas nos enseñó. ¡Hasta siempre, admirado Antonio!