La viruela, el sarampión, el VIH, y otros ejemplos, fueron y son fenómenos no sólo sanitarios sino también sociales: las epidemias son la forma en que se expresan las enfermedades que sufre la sociedad a larga escala. Por eso, hablar de epidemias es también hablar sobre el modo de producción, los conflictos sociales y la desigualdad.