¿Amas a Dios, pero sientes que por dentro algo no termina de crecer? En este episodio hablamos de algo que pocas se atreven a nombrar: esa niña atrapada en un cuerpo adulto que se refleja en tus hábitos, en tu matrimonio, en tu crianza y en tu fe.
No es falta de disciplina. No es falta de voluntad. Es una etapa no resuelta que sigue gobernando tu vida sin que te des cuenta.
Vas a entender por qué empiezas todo con entusiasmo y lo abandonas. Por qué comes por ansiedad. Por qué te cuesta poner límites. Por qué sigues esperando que alguien te rescate, incluso de Dios.
Y sobre todo, vas a entender que ya fuiste rescatada. Ahora Dios te invita a madurar.
Este episodio es para la mujer creyente que quiere coherencia real entre su fe y su vida diaria. No motivación. Transformación.