Cuando imponemos un castigo desde el enfado, el niño no lo experimenta de la misma forma que una consecuencia desde el consenso y los límites respetuosos. Por eso, en esta Sonata te contaremos cómo el cerebro de un niño recibe los castigos impulsivos de los adultos y cómo son interpretados. Y es que, spoiler, hay otras formas de establecer límites.