Sonia Mejía y Damiana Castillo murieron con una diferencia de 1 milla y dos años, y la policía ha creído durante mucho tiempo que el mismo hombre las asesinó.
ADN tomado de la escena del crimen - Mejía murió en Taylorsville el 9 de febrero de 2006; Castillo en West Valley City el 9 de febrero de 2008, coincidió, pero ese ADN no pertenecía a nadie cuya genética ya estuviera en las bases de datos de las fuerzas del orden.