En 2015, las estaciones de AM interrumpían su programación para emitir alertas meteorológicas y cuando el Popocatépetl volvía a cubrir de gris los techos y las antenas de transmisión. La tecnología media el peligro desde las faldas del coloso.
En este 2026, mientras las viejas bocinas resuenan en la memoria, un diminuto cubo de diez centímetros llamado Gxiba-1 flota a 400 kilómetros de altura.
Es presentado por la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación del Estado de Puebla.