En "Son & Se Hacen" tuvimos la columna de nuestra compañera Emilia Cejas sobre la pandemia, la crisis y el impacto en el teatro independiente.
Antes de comenzar la columna, recordamos los 40 años de la creación de Teatro Abierto que se cumplieron el pasado 28 de julio. Este movimiento cultural iniciado en 1981 por diversas personas destacadas del mundo del teatro argentino y que a una semana de comenzar su ciclo de obras sufrió un atentado en el Teatro el Picadero, fue un fenómeno político y de resistencia que influyó en el resto de las actividades artísticas que se opusieron a la dictadura.
El teatro y las actividades culturales independientes, fueron las más golpeadas por la crisis económica y la pandemia. Muchos espacios cerraron y otros están sobreviviendo gracias a algunas ayudas estatales, que no son suficientes, pero sobre todo por la solidaridad de vecinos y espectadores y el trabajo y apoyo de las redes y agrupaciones artísticas.
El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires permitió que los teatros volvieran a abrir sus puertas el 18 de junio. Recordemos que las salas porteñas habían tenido que cerrar el 16 de abril, tras cinco meses de actividad, debido a la segunda ola de Covid 19. En esta nueva etapa los teatros pueden abrir sus puertas con un aforo del 50 por ciento y protocolos específicos.
El cierre de las salas le generó al sector graves consecuencias económicas que aún le impiden reactivar su dinamismo. Muchas de las personas que gestionan estos espacios sostienen que más allá de que el límite de público no alcance para cubrir los gastos de las salas independientes, la apertura no va a ser completa porque seguimos en pandemia y el público todavía no se anima a ir a los teatros.
Reclaman mayor ayuda estatal ya que no hay margen para otro cierre, y que se declare de manera urgente la emergencia cultural.
Según un relevamiento realizado en diciembre por las tres organizaciones que agrupan a gestores de salas independientes (Escena, Espacios Escénicos Autónomos; la Asociación Argentina del Teatro Independiente, ARTEI; y Movimiento de Espacios Culturales y Artísticos, MECA), cerraron más de 20 espacios en la ciudad desde el inicio de la pandemia, entre centros culturales y salas teatrales.
Compartimos el testimonio de Zoilo Garcés, actor, productor y gestor cultural, en relación a esta problemática.