Es un deseo bien vestido.
Una idea que te encanta… pero que nunca llega a tocar suelo.
Porque el diógenes digital no empieza en la carpeta.
Empieza en el miedo.
En ese fomo de “por si acaso”, en el “me lo guardo”, en el “gratuito, lo pillo”… y en la promesa que te haces para no sentirte mal: “ya lo veré”.
Y el “ya lo veré” no es tiempo.
Es anestesia.
En este episodio hablamos del salto que casi nadie hace: pasar de tener visión a tener sistema.
Porque cuando no hay un sistema, lo único que crece no es tu negocio: crece tu lista de pendientes, tu frustración y tu ruido mental.
Por eso te ves así:
mucho movimiento, muchas pestañas abiertas, muchas herramientas… y cero dirección.
Estar ocupada no es avanzar. Es evitar.
Y cuando no llegan resultados, aparece lo de siempre: la historia de “no he hecho suficiente”, el estrés como medalla, la sensación de que te están evaluando… incluso cuando solo te hacen una pregunta normal.
Aquí lo bajamos a tierra: no es culpa. Es responsabilidad.
Responsabilidad no como látigo, sino como liderazgo: decidir qué quieres, elegir un vehículo y construir el camino del punto A al punto B sin improvisar cada semana.
Si ahora mismo estás acumulando más de lo que aplicas, este episodio te va a incomodar… y te va a ordenar.
Y si quieres dejar de improvisar y construir un lanzamiento con mapa (y con calma), aquí tienes el Bootcamp:
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