Piensa en tus amigos, lo mucho que les confías. Probablemente te conozcan tanto que muchas cosas de las que pasan por tu mente, tus miedos, tus anhelos y sueños los saben. Esa misma relación, y aún mejor Jesucristo desea tener contigo.
Piensa en tus amigos, lo mucho que les confías. Probablemente te conozcan tanto que muchas cosas de las que pasan por tu mente, tus miedos, tus anhelos y sueños los saben. Esa misma relación, y aún mejor Jesucristo desea tener contigo.