Desperdiciar e ignorar mentes tan brillantes y lúcidas es una desgracia para una sociedad digna y decente. Escuchar, pensar, actuar . . . ¡¡está en nuestras manos!!
Desperdiciar e ignorar mentes tan brillantes y lúcidas es una desgracia para una sociedad digna y decente. Escuchar, pensar, actuar . . . ¡¡está en nuestras manos!!